Toda empresa tiene un cajón donde mueren los equipos. Puede ser una repisa en la bodega, un rincón del área de informática o una caja arriba de un mueble, pero está: ahí se acumulan los notebooks que ya no arrancan, los monitores que se cambiaron por otros más grandes, los discos duros que se sacaron de un computador viejo y la impresora que se reemplazó hace dos años.
Nadie los bota porque intuye que botarlos está mal. Nadie los recupera porque no sabe qué hacer con ellos. Y así se quedan, ocupando espacio y acumulando un problema que, desde este año, dejó de ser solamente un tema de orden.
Chile encabeza la generación de residuos electrónicos en América Latina
Los números cuestan de creer. Chile genera alrededor de 168.116 toneladas de residuos electrónicos al año, equivalentes a 9,6 kilos por habitante, cifra que lo ubica en el primer lugar de América Latina. La proyección es que llegue a 14 kilos por habitante hacia 2027.
Lo grave no es cuánto se genera, sino cuánto se recupera: solo el 3,4% de los residuos eléctricos y electrónicos recibe tratamiento formal. El resto termina en la basura común, en un desarme informal o en el cajón de la bodega.
Ya no es solo una decisión ambiental
En mayo de este año se publicó el Decreto Supremo N° 22/2025 del Ministerio del Medio Ambiente, que fija las metas de recolección y valorización de residuos de pilas y aparatos eléctricos y electrónicos bajo la Ley REP 20.920. Apareció en el Diario Oficial el 7 de mayo de 2026 y está vigente desde entonces.
El decreto clasifica los aparatos en tres categorías, y los computadores y equipos electrónicos de oficina quedan dentro de la categoría de «otros aparatos eléctricos y electrónicos». Las metas parten en 3% y suben progresivamente hasta 45% al décimo año, y empiezan a regir veinticuatro meses después de la publicación, es decir, en mayo de 2028.
Traducido: el país se comprometió a recuperar una fracción creciente de estos aparatos, y ese compromiso va a bajar por la cadena hasta las empresas que los usan. Ordenar esto ahora, cuando todavía es voluntario, resulta bastante más barato que hacerlo cuando sea exigible.
El riesgo que casi nadie mira: los datos
Acá está la parte que la mayoría de las empresas pasa por alto, y es la más delicada de todas.
Un disco duro dado de baja no está vacío. Borrar archivos o formatear no elimina la información: la marca como espacio disponible, y sigue siendo recuperable con herramientas que están al alcance de cualquiera. Lo mismo vale para el disco de un notebook que se guardó «por si acaso».
Y hay un equipo que nadie asocia con datos: el multifuncional. Los equipos de oficina de gama media y alta tienen disco duro interno y guardan imagen de lo que escanean, copian e imprimen. Contratos, liquidaciones, fichas, órdenes, cédulas de identidad. Cuando esa máquina se devuelve, se vende o se da de baja, ese contenido se va con ella.
Esto importa especialmente ahora. La Ley N° 21.719 de protección de datos personales tiene fecha de entrada en vigencia el 1 de diciembre de 2026 —durante este año se ha discutido públicamente una eventual postergación, que a la fecha de publicación de este artículo no se ha oficializado— y establece un régimen de obligaciones y sanciones considerablemente más exigente que el actual. Un equipo dado de baja sin borrado documentado es exactamente el tipo de descuido que ese régimen sanciona.
Qué se puede recuperar realmente
No todo se recupera, y prometer lo contrario es vender humo. Esto es lo que efectivamente ocurre con cada tipo de equipo:
| Equipo | Qué suele pasar | Qué se recupera |
|---|---|---|
| Notebooks | Fallan por batería, teclado, bisagra o disco, no por procesador | Muchos vuelven a servicio completo con repuestos; los que no, entregan memoria, discos, pantallas y cargadores |
| Computadores de escritorio | Se dan de baja por lentitud, casi nunca por falla real | Un cambio de disco a estado sólido y más memoria devuelve varios años de vida útil |
| Monitores | Se reemplazan por tamaño o resolución, no por falla | Son de los equipos con mayor tasa de reutilización directa |
| Discos duros | Se sacan y se guardan «por si acaso» | Reutilizables si están sanos, pero solo después de un borrado seguro documentado |
| Impresoras y multifuncionales | Se descartan por una falla puntual o por recambio de parque | Reacondicionables en taller; las que no se recuperan entregan fusores, unidades de imagen, bandejas y tarjetas |
La lógica de fondo es la misma en todos los casos: un equipo profesional se da de baja mucho antes de que termine su vida útil. Se descarta por una falla puntual, por un recambio de contrato o porque llegó un modelo nuevo, no porque haya dejado de servir.
Los tres destinos posibles
Guardarlo
Es lo más común y también lo peor. No resuelve nada, ocupa espacio y mantiene el riesgo de los datos intacto e indefinido en el tiempo.
Reciclarlo
Correcto desde lo ambiental y necesario cuando el equipo ya no da más. Pero el reciclaje destruye el aparato para recuperar materiales: es la última etapa, no la primera. Mandar a reciclar un notebook que solo necesitaba un teclado es perder valor.
Recuperarlo
Diagnosticar, reparar lo reparable, reacondicionar y devolver el equipo al uso. Es lo que más valor conserva y lo que menos residuo genera, porque el mejor residuo electrónico es el que no llega a generarse.
Cómo lo hacemos en INSUMIX
Nuestro negocio se construye exactamente sobre ese principio. Arrendamos equipos de impresión reacondicionados: recuperamos equipamiento profesional dado de baja, lo diagnosticamos, reacondicionamos en taller lo que es recuperable y lo devolvemos al ciclo productivo. Recuperar, reacondicionar, reutilizar. También trabajamos con notebooks recuperados bajo la misma lógica.
Sobre los datos trabajamos con procedimientos documentados de borrado seguro para los equipos que pasan por nuestras manos, alineados con la normativa vigente de protección de datos personales, y dejamos constancia escrita del procedimiento. Para cualquier empresa que maneje información sensible, eso dejó de ser un plus y pasó a ser un requisito.
Si su empresa tiene equipos por dar de baja —impresoras, multifuncionales o equipamiento informático— conversemos antes de que salgan. Puede que varios de ellos tengan más vida por delante de la que parece.
Preguntas frecuentes
¿Formatear un disco duro basta para eliminar la información?
No. El formateo marca el espacio como disponible, pero los datos siguen ahí y son recuperables con herramientas de uso común. Se necesita un procedimiento de borrado seguro, y conviene que quede documentado.
¿Mi impresora multifuncional guarda información?
Los multifuncionales de oficina de gama media y alta tienen disco duro interno y almacenan imagen de lo que escanean, copian e imprimen. Es uno de los puntos ciegos más frecuentes al devolver o dar de baja un equipo.
¿La Ley REP obliga hoy a mi empresa a reciclar sus computadores?
Las metas del Decreto Supremo N° 22/2025 del Ministerio del Medio Ambiente empiezan a regir en mayo de 2028 y recaen principalmente sobre productores e importadores. Pero la obligación baja por la cadena, y ordenar el proceso antes de que sea exigible es más barato que improvisarlo después.
¿Conviene reparar un notebook antiguo o comprar uno nuevo?
Depende de la falla. Batería, teclado, bisagra o disco casi siempre justifican la reparación. Placa madre o procesador, casi nunca. Un diagnóstico previo evita botar un equipo que todavía servía.
¿Qué pasa con los equipos que no se pueden recuperar?
Se despiezan para recuperar los componentes reutilizables y el resto va a reciclaje formal. Ningún equipo debería terminar en la basura común.
Conversemos antes de dar de baja
Si está por renovar equipamiento o tiene equipos acumulados sin destino, cuéntenos qué tiene. Revisamos qué se puede recuperar y cómo resolver el tema de los datos antes de que los equipos salgan de su empresa.
INSUMIX — Tecnología que cuida el presente, construye un mejor futuro.